MIGUEL DE SERVET

sábado, agosto 9



Como hemos comentado, por lo menos en parte, en las entradas anteriores, Calvino es odiado por unos, y respetado por otros.
Entre las cosas que muchos le critican es su visión acerca de la predestinación, y la gracia de Dios. Pero quizás la principal crítica es con respecto a su relación con Miguel Servetus.
Como describiremos en esta entrada, la historia demuestra algo diferente con respecto a este tema, pero además nos sirve a aquellas personas que seguimos sus enseñanzas, a no caer en el error de adorar a un hombre. Porqué Dios permitió que este suceso ocurriera en la vida de Calvino? Para responder a esta pregunta, debemos primero preguntarnos, porqué Dios permitió el pecado de David, Salomón, Josías, Pedro, y el resto de los grandes hombres de Dios? En esta entrada intentaremos responder a esta pregunta.
Quién era Miguel Servetus?
Este hombre era un teólogo y médico español que vivió entre 1511 y 1553. Nació en la ciudad de Villanueva, Aragón, de su padre, un abogado y su madre de origen judío. Era un hombre con gran facilidad para aprender. Se dedicó a través de su vida a estudiar teología, medicina, astrología, geografía, lenguas (griego, hebreo, latín).
Durante su etapa de entrenamiento teológico rompió con la Iglesia Católica Romana, y a pesar de que nominalmente se decía protestante, adoptó una creencia que consisitía en negar que Cristo era Dios. Además, debido a esto y a su negación del bautismo infantil, fue declarado un hereje por la Iglesia Católica y condenado a morir en la hoguera. Esta era la costumbre para los herejes.
Según Servetus, la doctrina de la Trinidad se basaba en una falsa enseñanza de la iglesia, que venía de los filósofos griegos. Este hombre manifestaba que el logos era una manifestación de Dios y no una persona separada de la Trinidad. Jesús, entonces, fue generado y en su opinión no era eterno. Cristo no era el “Hijo Eterno de Dios”, sino el “Hijo del Eterno Dios”.
La iglesia primitiva tuvo que enfrentar en muchas ocasiones este tipo de herjías. Recordamos a Atanasius en contra del Arianismo, además de otras más recientes como el Adopcionismo, y el Sabelianismo. Lo grave era que este hombre estaba enseñando esta herejía a muchas otras personas, por lo cual la Iglesia Católica dictó su arresto.
Servetus y Calvino
Durante su arresto, fue enjuiciado y condenado a muerte, pero logró escapar de sus captores con la finalidad de llegar a Italia. Por razones que se desconocen, se desvió hacia Ginebra. Por supuesto, que era bien sabido que esta ciudad era la tierra de Calvino y de la iglesia Reformada, pero muchos historiadores piensan que su desvío a esta ciudad no fue inocente. Servetus había mantenido correspondencia con Calvino, y era su intención llegar a Ginebra conla intención de convertir a Calvino a su errada visión de Cristo.
De hecho Calvino en una carta a William Farel le escribe,
“Servetus me escribió hace poco tiempo, y me envió un gran volumen de sus sueños y tonterías con su carta. Yo debá encontrar entre ellas grandes cosas, como nunca antes hubiera visto; y si yo deseara, él mismo podría venir. Pero yo no estoy inclinado a ser responsable de lo que le ocurra; y si viene, no le permitiré, suponiendo que mi influencia valga algo, salga vivo.”
De hecho en sus Institutos, Calvino escribe refutándo las ideas de Servetus. En el libro, Institutos de la Religión Cristiana, libro II, capítulo XIV.5, escribe,
“Primero, de hecho, [Servetus] niega que Cristo es el Hijo de Dios, por ninguna otra razón más que porque fue concebido en el vientre de la vírgen por el Espíritu Santo. La tendencia de este engaño es para destruír la distinción de las dos naturalezas, que Cristo está compuesto por Dios y hombre y por lo tanto no puede ser tomado como Dios o como hombre. Su meta es establecer, que el Hijo de Dios fue creado. Nosotros reconocemos que el Mediador que fue concebido por la Virgen María es propiamente el Hijo de Dios.”
Cuando Servetus llegó a Ginebra, Calvino tuvo que decidir entre, permitir a un hereje condenado a muerte por la Iglesia Católica Romana, lo cual haría pensar que la iglesia Reformada permitía que la herejía existiera, o tomar acción. Calvino entonces le pidió a las autoridades locales que apresaran a Servetus. Algo que debemos tener en cuenta es que Calvino no tenía ninguna autoridad en Ginebra. Ni siquiera era un ciudadano sino hasta seis años más tarde.
Calvino entonces, hizo lo que pudo y le pidió a las autoridades locales que investigaran el asunto. Una vez apresado, fue puesto en juicio, y después de un largo tiempo, fue condenado a morir en la hoguera, a pesar del pedido de Calvino de darle una muerte rápida siendo decapitado. Servetus murió el 27 de Octubre de 1553. Siete meses después la Inquisición Católica en Francia lo ejecutó de nuevo en efigie.
Respuesta a los Críticos
1. Algunos han hecho a Servetus un héroe, por la única razón de que permite atacar a Calvino. Lo que no deben olvidar es que Servetus era un hereje, y que sus enseñanzas estaban atacando a una doctrina importantísima para el cristianismo. Cristo es Dios y es hombre, y esto es lo único que le permite alcanzar la salvación de los hombres.
2. Se debe ver el contexto en el que sucedieron las cosas. En esa época, la religión y el estado no estaban separados como en la actualidad. Para los hombres, la única manera de mantener el orden en las ciudades era manteniendo una religión en común. En el siglo XVI, los herejes eran comúnmente condenados a morir. Quizás a nosotros estas cosas nos parezcan terribles, pero en esos tiempos los herejes eran mal vistos, pues creaban desórdenes públicos, etc. No debemos olvidar que en el Antiguo Testamento Dios mismo ordenó la masacre de naciones enteras que estaban entregadas a la idolatría y a la perversión. En nuestros días esto ha cambiado, por lo menos en algunos países, pues vemos que aún existe la pena de muerte. Pues bien, en ese tiempo, como lo es para hoy un asesino en serie, lo era un hereje, y el castigo de las autoridades era la pena de muerte.
3. Calvino no tenía ninguna autoridad en Ginebra. Calvino no era un ciudadano. Los críticos se apasionan diciendo que Calvino fue el que ordenó la muerte de Servetus, pero en realidad la historia demuestra lo contrario. Fue la Iglesia Católica Romana la que dictó sentencia sobre Servetus, y lo condenó a morir. Tan poca autoridad tenía Calvino que ni siquiera quisieron escuchar su súplica de tener compasión de Servetus dándole una muerte rápida. Fueron las autoridades civiles las que sentenciaron y condenaron a Servetus, no Calvino.
4. Todos nosotros los que nos llamamos reformados, debemos saber que el legado de Calvino no fue su persona, sino su teología, la doctrina de gracia que le fue enseñada por el Espíritu Santo. La muerte de Servetus es prueba de que al igual que los grandes hombres de la Biblia, Calvino era un simple hombre, necesitado de tanta gracia como cada uno de nosotros.

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