¿QUIÉN FUE JUAN CALVINO?

sábado, agosto 9




Este hombre es quizás uno de los más grandes en la historia de la Iglesia. Quizás sea, después de Agustín, el hombre con más seguidores por sus escritos teológicos.
Era pequeño en estatura, delicado, académico, pero con un increíble poder para predicar. Era un hombre de humilde corazón, quien deseaba morir en el olvido, en una tumba anónima.
Debido a la increíble vida de este hombre y lo que alcanzó después de su muerte, analizaremos la vida de Calvino, su teología, controversias, y con ello, los principales alcances y enseñanzas de su pensamiento.
Biografía
Juan Calvino nació en Noyon, un pueblo francés a 70 millas de Paris, el 10 de julio de 1509. Nació en un hogar católico de clase media, su padre, un abogado, deseaba que su hijo, quien era evidente, poseía una mente privilegiada, estudiara teología. Nació bajo el nombre Cauvin, que en latín se convirtió en Calvinus.


Su padre tenía muy buenas relaciones con la clase alta del pueblo, y especialmente con el obispo de Noyon. Debido a sus relaciones, Juan tuvo la oportunidad de viajar a Paris a estudiar con una beca, la condición, que debía volver a Noyon y trabajar bajo la tutel del obispo.
El deseo de su padre, de que su hijo estudiara teología cambió, algunos historiadores suponen que se sucitaron malas relaciones con el obispo de Noyon, quien excomulgó al padre del reformador, y le ordenó a su hijo estudiar leyes. Calvino estudió leyes, en la Universidad de Orleans y obtuvo el Doctorado en Leyes en 1533.
Luego de la muerte de su padre, se dedica al estudio teológico, y bajo la inspiración de su primo, Robert Olivetan, se dedicó al estudio extensivo del Nuevo Testamento. Su primera obra fue un comentario de las obras de Seneca ‘De Clementia‘, a sus 23 años. De gran ayuda fue el estudio de griego que había recibido de Wolmar en Bourges.
En Noviembre de 1533, Nicolás Cop, su amigo, predicó en el inició del curso de invierno de la Universidad de Paris, hablando acerca de la necesidad de reformar la iglesia, y la necesidad de volver a la pureza original. Cop es llamado a comparecer ante el Parlamento debido a su doctrina Luterana. Cop debe huír de la ciudad. Calvino debe huír, debido a que las autoridades deciden allanar su hogar y encuentran evidencias, en sus escritos sobre el pensamiento reformista de Calino. Inclusive, los historiadores creen que Cop predicó un sermón escrito por Calvino.
Nadie sabe exactamente cuando fue que ocurrió su conversión. Su vida era introspectiva. En una carta a Sadoleto, el cardenal, Calvino escribe,
Cada vez que veía dentro de mí o levaba mi corazón hacia Tí, tan violento terror me tomaba que no existía purificación ni satisfacciones que me pudieran curar. Entre más me miro, más filosos eran los clavos que presionaban mi conciencia, a tal punto que no permanecía otro confort más que engañarme a mí mismo con el olvido…Y había una cosa especialmente que me mantenían de creer en esta gente[refiriéndose a los protestantes], queera la reverencia a la iglesia. Pero luego de haber escuchado y sufrir siendo enseñado, me di cuenta que tal miedo que la majestad de la iglesia pueda ser disminuída es vano y superfluo. Y cuando mi mente había sido alistada para ser verdaderamente atenta comencé a comprender, como si alguien me hubiera dado una luz, para ver el error en el que había caído, y me había convertido en suciedad, y con cuanta suciedad me había desecrado. Tuve ninguna otra cosa como necesaria que condenarme y llorar por las maneras pasadas de mi vida, y entregarme con todo mi ser a Tus caminos…”
Es impresionante lo similares de las experiencias de los grandes hombres de Dios. Es impresionante lo similar entre la experiencia de conversión de Agustín, Lutero y Calvino. El terror de su propia depravación, y la impotencia de las curas proveídas en su momento por la iglesia. En el prefacio a los Salmos, nos da otra visión de su conversión,
Dios en Su secreta Providencia finalmente me volvió hacia otra dirección. Primero, a pesar de que yo me había entregado obstinadamente a las supersticiones del papado, que era dificultoso traerme de las profundidades, pero por una súbita conversión Él domó mi corazón y lo hizo capaz de aprender, este corazón que para su edad estaba excesivamente endurecido en estos temas.”
En sus Institutos de la Religión Cristiana, libro I, capítulo viii.5 dice,
Por lo tanto iluminado por el poder del Espíritu, creemos, no por nuestro ni por el de ningún otro juicio, que las Escrituras son de Dios; pero sobre el juicio humano afirmamos con toda certitud (como si miráramos la majestad de Dios) que ha fluído hacia nosotros desde la misma boca de Dios por el ministerio de hombres.”
Históricamente es seguro que para 1533 ya era un evagélico. Calvino entonces, hecho nuevo espiritualmente, huye de Paris, hacia Strasbourg. En su huída termina en Basel, Suiza entre 1534 y 1536. Para no perder el tiempo se dedicó a estudiar Hebreo. En marzo de 1536 publica la primera edición de sus Institutos, los cuales sufrirían aproximadamente cinco revisiones, hasta lo que tenemos hoy día en 1559. Cuál fue el motivo de escribir este inmenso volumen de pensamientos? Calvino dice,
Mientras yo estaba escondido en Basel, y siendo conocido por tan pocas personas, muchas fieles y santas personas estaban siendo quemadas en Francia…Me pareció, que a menos que me opusiera [a los perpetradores] hasta lo más profundo de mi habilidad, mi silencio no podía ser vindicado del cargo de cobardía y traición. Esta fue la consideración que me indujo a publicar mis Institutos de la Religión Cristiana…Fue publicado sin ningún otro diseño que los hombres pudieran conocer la fe que mantuvo a aquellos que vi defamados.”
En 1536 debido a una amnestía en Francia, Calvino decide regresar a Francia para poner sus cosas en orden, pero en lugar toma a su hermano Antoine y hermana Marie y sale de nuevo huyendo. Decide ir a Strasbourg, pero por la guerra entre Charles V y Francis I debe ir a Ginebra. Es aquí como vemos la providencia de Dios.
En Ginebra, William Farel, el líder de la reforma en esa ciudad, cuando se dio cuenta que Calvino estaba en la ciudad, lo buscó. Calvino intentó hacerle comprender a Farel que sus intenciones eran las de una vida tranquila de academia. Calvino deseaba tiempo para escribir. Farel le dice a Calvino, “si no me ayudas, Dios te maldecirá a ti y a tu tranquilidad y a tu trabajo.” Esas palabras infundieron tanto temor en Calvino que decidió quedarse.
Calvino tomó sus responsabilidades en Ginebra como profesor de las Sagradas Escrituras y fue luego nombrado Pastor de la iglesia de San Pedro. En 1538, los líderes de Basel deciden echar a Farel y Calvino, pues no estaban de acuerdo con sus ideas.
De ahí decide ir a Strasbourg, donde llega a ser profesor del Nuevo Testamento por tres años. Además escribe sus comentarios a la epístola a los Romanos, y revisó la segunda edición de sus Institutos. Es en esta ciudad que conoce a su esposa, Idelette de Bure, la viuda de un anabaptista. Ambos llegan a tener dos hijos.
En Ginebra debido a que la iglesia Católica Romana estaba decidida a retomar el control, los líderes de la ciudad contactan a Farel para que vuelva con Calvino. Juan, al principio no deseaba volver, pues sabía que su vida correría peligro, pero debido a que se consideraba un siervo de Cristo, decide volver. En 1541 vuelve por segunda vez a Ginebra de donde nunca más saldría hasta su muerte en 1564.
Su hijo, después de dos semanas de nacido muere. Luego tienen dos hijos más los cuales mueren a los pocos días de nacidos. En marzo de 1549, su esposa Idelette muere de tuberculosis. Acerca de estos eventos Calvino escribe,
El Señor seguramente ha causado una herida severa y amarga en la muerte de nuesto hijo. Pero Él es Padre y sabe que es lo mejor para sus hijos.”
Y sobre su esposa, “He perdido al mejor acompañante de mi vida, uno que, si hubiera sido ordenado, hubiera voluntariamente compartido no sólo mi pobreza, pero hasta mi muerte. Durante su vida, fue la fiel ayudante del ministerio”
Calvino nunca se casó de nuevo, y seguramente el trabajo de su vida no se lo hubiera permitido. Colladon, un colaborador suyo escribe acerca de Calvino,
Calvino por su parte no se perdonaba, trabajando más allá de su poder sin tener en cuenta su salud. Predicaba comunmente cada día de semana de por medio, dos veces el domingo, o un total de 10 veces de día de por medio. Cada semana daba clases de teología…Nunca falló en visitar a los enfermos, y tenía un gran cariño por los creyentes en Francia, tanto enseñándoles, exhortándoles y aconsejándoles por medio de cartas a aquellos que eran perseguidos. Todo esto no le impidió de su estudio especial y componer tantos espléndidos y útiles libros.”
Tanto trabajaba que Colladon escribía que por muchos años tomaba una comida diaria. Las razones de esto era que por experiencia había aprendido que sus migrañas sólo se podían controlar con la abstinencia continua, pero si podía trabajar día y noche en sus estudios.
Según los historiadores, su salud no era algo que desear, pues se quejaba de hemoptisis, gota, hemorroides, pero sobre todo de los cálculos renales, que debían pasar sin ningún sedante.
Pero no sólo debía vivir con los sufrimientos personales, sino que también debía tolerar las amenazas a su vida, que venían principalmente de los “Libertinos” que tenían leyes como la de una amante por hombre. Para estos, la comunión de los santos era la posesión de cosas materiales, casas, tierras, esposas, etc. Un día en la iglesia, Calvino precedía la cena del Señor, y se negó a dar el sacramento a los libertinos. Estos se abalanzaron sobre la mesa y Calvino intentando protegerla, gritó diciendo,
Estas manos las podrán aplastar, estos brazos los podrán cortar, mi vida podrán tomar, mi sangre es suya, pueden derramarla, pero no podrán por la fuerza hacerme darles de las cosas sagradas para que sean profanadas, y así deshonrar la mesa de Dios”
Después de esto, según Beza, su primer biografo, el sacramento se celebró en un profundo silencio, y en solemne atención, como si Dios mismo se hubiera hecho visible a ellos.
El trabajo de este hombre en el púlpito fue increíble. Acostumbraba predicar la Biblia libro por libro. Inició con Hechos de los Apóstoles en 1549 y terminó en 1554. Luego las epístolas a los Tesalonicenses (46 sermones), Corintios (186 sermones), pastorales (86 sermones), Gálatas (43 sermones), Efesios (48 sermones), hasta mayo de 1558. Luego en 1559 inició con la Armonía de los evangelios hasta su muerte en 1564. En ese tiempo, durante la semana, predicó 159 sermones del libro de Job, 200 de Deuteronomio, 352 de Isaías, 123 de Génesis, etc.
La devoción de este hombre por la majestad dee Dios, y el celo que sentía por la Palabra de Dios es algo que todos nosotros debemos aprender. Calvino creía que la Biblia era la lámpara que había sido robada de las iglesias y el volverla a enseñar fue la lucha a través de toda su vida.


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