EL DESCONOCIDO SALTERIO DE GINEBRA

lunes, noviembre 17


Hace pocos días atrás recibí una gran noticia. Noticia que debería ser de gran recepción para el pueblo reformado de habla hispana del mundo. El casi desconocido , para el pueblo presbiteriano,"salterio de Ginebra, se encuentra traducido totalmente al español. Así es, mi hermano Edgar Ibarra, de la Iglesia presbiteriana reformada de los Estados Unidos, me envió esta noticia rebozante de alegría. Alegría que comparto plenamente. Gracias al trabajo y esfuerzo de varios años del pastor, Jorge Ruiz Ortíz, de la Iglesia Cristiana Presbiteriana de España, dentro de poco tiempo podremos gozarnos alabando a Dios, entonando los mismos himnos que cantaron nuestros hermanos reformados y presbiterianos. Pero lo más importante, entonando himnos que provienen del himnario de la Biblia, los Salmos.
En esta era de tecnología, de Música cristiana comercial, estridente, sin reflexión teológica, sin contenido para el espiritu. La Iglesia Hispana recupera, lo que por siglos nos fue vedado por diversas razones que no vamos a discutir en este apartado. ¿Pero qué es el Salterio de Ginebra? Posiblemente, para el común de los presbiterianos ni siquiera sepan que cosa es, estamos más habituados a los cantantes y melodias modernas, que a reconocer las melodías e himnos propios de nuestra tradición.
A Juan Calvino, gran hombre de Dios. Le debemos la importancia que tiene para la historia cristiana el uso del Salterio en el culto reformado. Calvino sostenía en la introducción que hace a la primera edición, allá por el 1540, que:" las palabras expresadas por medio de la música pueden colmar el corazón y al entonar los Salmos de David que dictó y creó el Espíritu Santo, podemos estar seguros de que Dios pone las palabras en nuestra boca, como si fuese Él quien canta dentro nuestro". Calvino encontró en el gran Clémente Marot un gran poeta, extraordianrio. El que logró una gran adaptación de la poesía hebrea a la de habla francesa. Desgraciadamente, Marot no pudo ver su obra totalmente terminada e impresa. No será hasta 1561 que la obra esté totalmente terminada e impresa gracias al trabajo del sucesor de Calvino, Teodoro Beza. Se imprimieron miles de copias e incluso fueron traducidos al inglés para los hermanos de la fe protestante de habla inglesa.
En la naciente Iglesia, el libro de los salmos se cantaban sin acompañamiento instrumental, y se percibía su contundencia y majestad inherentes y totalmente necesarias para el culto divino. Los hermanos podían cantarlos en sus casas incluso había autorización para cantarlos con instrumentos musicales. Con el pasar de los años, esta libertad experimentada por vez primera fuera del templo fue proyectándose al interior de las Iglesias .
Hoy, los que somos herederos de esta tradición reformada soñamos con volver a cantar los Salmos en nuestras congregaciones. Este gran esfuerzo, de nuestro hermano y pastor Jorge Ruíz tiene mucho mérito. Generaciones de presbiterianos de habla española jamás cantaron un Salmo del Salterio. Otros ni siquiera supieron lo que es el salterio. Quiero agradecera a Dios que mis hijas y generaciones venideras de presbiterianos conocerán y cantarán los himnos más maravillosos inspirados por el propio Espíritu Santo, Los Salmos, el himnario del pueblo de Dios.
SOLI DEO GLORIA.