miércoles, marzo 18


UN FANÁTICO DE CRISTO…
Juan Calvino al contrario de lo que muchos piensan, no fue un reformador duro e intransigente. Abogaba principalmente para que todos los hombres se pudieran acercar a Dios, que todos los hombres pudieran adorarlo y servirlo. Era tanto su afán misionero, que inclusive envió dos misioneros a América, específicamente a Brasil en 1556 junto a un grupo de colonizadores. Calvino no quería fijar su ministerio solo en Ginebra o Francia, pensaba que todo el mundo era una gran Iglesia que se debía ministrar con mucho celo y fervor. Como ejemplo podemos citar el intercambio de cartas que realizó con Cranmer, en Inglaterra. Donde le expone que no dudaría en cruzar todos los mares si es necesario para predicar el nombre de Cristo.
Sin duda que es un pequeño ejemplo de la grandeza de este gran reformador. Por otro lado se debe destacar que Calvino odiaba los cismas de las Iglesias. Era tanto su interés en este tema que en el año 1549 escribió un documento para evitar la separación de las Iglesias Suizas en Iglesias Zwinglianas y Calvinistas. Este documento llevó por título “ Concensus Tigurimos”. Y su objetivo final era mantener la unidad de la naciente Iglesia Suiza.
También Calvino luchó incansablemente por la unidad de todas las Iglesias. De este período son innumerables las cartas que intercambió con los representantes alemanes de la reforma. Llama una y otra vez a Melanchton y a Bullinger para que se deje de lado la principal diferencia teológica entre los reformadores (La Santa Cena) y esperó largamente que Lutero entendiera los postulados Calvinistas. Sin embargo, nada resultó de ello. Debemos hacer notar que este espíritu de unidad de Calvino no se compara con la unidad (ecuménica) que se entiende hoy. No. Calvino entiende por unidad no una mega iglesia con diversas doctrinas. Sino que una Iglesia unida en la Verdad de la Palabra.
Con este acercamiento a la figura de Calvino se debe concluir que Calvino era un teólogo de la palabra y también de los hechos. Calvino era un fanático de Dios. Fanático en el buen sentido de la palabra. Con su ejemplo y valor fue de mucha importancia para que su amigo Knox ganará Escocia para la causa reformada. El ejemplo y actitud de Calvino sirvió de base para ganar también Holanda e Inglaterra.
Nosotros sus hijos espirituales anhelamos tener la misma inspiración y entusiasmo de Calvino para la misión. Pero por sobre todo para mantener la doctrina pura de la fe reformada. Hoy con pena debemos reconocer que el campo misionero de los Calvinistas no es “el mundo”, sino que nuestras propias Iglesias.
SOLI DEO GLORIA.

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