LOS SALMOS. EL DISTINTIVO REFORMADO.

martes, mayo 26


Existe la tendencia de imaginar a Calvino como un intelectual de la palabra de Dios, y por cierto que lo es. Cuando vemos en nuestras bibliotecas los dos volúmenes de la Institución Cristiana no podemos imaginarnos menos que eso. También se le considera un hombre enérgico, duro e intolerable; No es menos cierto que su fama de erúdito bíblico sobrepasa con creces cualquier otra particularidad de su personalidad. Y si bien es cierto que Juan Calvino se ganó ese título. Quiero comentar en esta oportunidad un lado casi desconocido del reformador. Me refiero a su "piedad". Aunque no desarrollaré en extenso este concepto (Distintivo de toda la teología reformada) me abocaré principalmente a la opinión de Calvino hacia el libro de los Salmos.
Ningún otro libro de la Biblia ocupó el tiempo y la dedicación que puso Calvino en su estudio. En la introducción a su comentario (De cinco tomos) del libro de los "Salmos" dice: "No hay otro libro que nos enseñe más perfectamente el modo adecuado de alabar a Dios" Su principal interés en este libro se fundamenta en que a su juicio, éstos nos enseñan e inspiran la verdadera piedad contenida en las Sagradas escrituras. Tambien fundamenta en ocho puntos su importancia para los hombres:
1.- Es nuestra confesión de fé cantada.
2.- Nos muestra la necesidad que tenemos de Dios.
3.- Nos anuncian el camino de Salvación que se manifiesta en Cristo.
4.- Muestra la inmensa bondad y amor de Dios.
5.- Nos indica que la oración es el camino para acudir a Dios.
6.- La comunión profunda que podemos alcanzar basados en el Pacto entre Dios y su pueblo.
7.- Es el modelo de adoración comunitaria.y,
8.- Es un resúmen de todas las experiencias humanas.

Era tal la importancia de este libro para el reformador que dedicó un cuarto de su vida (25 años) a la predicación, exegésis y hermeneútica de ellos. En su calidad de director de adoración, comenzó a trabajar incansablemente en la metrificación de ellos para su uso en el culto público. A poco de llegar a Ginebra (Por segunda vez, luego de su destierro), solicitó al consejo la introducción del uso de los cantos de los Salmos en los cultos. Sabemos también que aprovechando el talento de poetas como Marot, y músicos como Bourgeois y Beza se completó un himnario digno del culto reformado.Desde la primera colección de Salmos metrifícados aparecida en 1537 y que contenía ocho Salmos metrifícados por el propio Calvino hasta el Salterio final aparecido en 1564. Calvino trabajó y supervisó directamente esta monumental obra de alabanza para la vida de la Iglesia.
Este Salterio tiene 125 melodías, en su mayoría compuesta por louis Bourgeois. El trabajo final resultó ser un conjunto de himnos distintivos y reverentes del culto reformado. Ellos expresan el concepto calvinista de la piedad, en donde la principal fuente es el privilegio del texto por sobre la música y que dió como resultado un himnario potente y como dice calvino: "de peso, digno, majestuoso y modesto de la adoración a Dios".
El cantar de los Salmos, en la teología reformada es uno de los cuatro puntos princiupales del principio regulativo del culto (los otros tres son:oración, arrepentimiento y obediencia incondicional a Dios a través de su palabra) El canto de los Salmos es una prolongación de la oración (no es para convertir ni agradar a nadie) y fué para el pueblo reformado la contribución más importante y significativa para el desarrollo del culto.
El Salterio a sido durante siglos la pieza fundamental de la adoración calvinista. Este himnario fijó las pautas para posteriores libros de Salmos como son los Franceses, Holandeses, alemanes, y de otros paises con presencia reformada. Era aparte de un himnario, un libro devocional que mantenía enardecidos los corazones de los fieles y aunque los cantaban en los cultos, también lo hacían en su vida común entendiendo por sobre todo que el valor no estaba en el libro en sí, sino más bien en el espíritu que contenía estas alabanzas.
El Salterio empujaba al creyente a la piedad y traspasaba los límites de la vida religiosa o cúltica, también los cantaban en su quehacer diario. De este modo el cantar los Salmos se convritió en el distintivo reformado. Este acto de cantar los salmos se transformó en la insignia del protestantismo reformado.
La mayoría de las Iglesias presbiterianas de América latina nunca ha tenido la oprtunidad de cantar los Salmos, de acuerdo al Salterio de Ginebra, sea por el motivo que fuere, muchas veces por la falta de traducción a nuestro idioma, por desconocimiento o simplemente por falta de interés. Sin embargo, la lucha incansable de hermanos que luchan por mantener la antorcha de la fe reformada a dado como resultado la aparición del Salterio en español y de acuerdo a las melodías de ginebra. (Puede escuchar algunos Salmos haciendo clic en la sección de la derecha) Esperamos y confiamos en Dios que pronto más Iglesias y hermanos podamos disfrutar de los Salmos reformados y rescatarlos del cajón del olvido y ponerlos en el sitial que merecen en nuestros cultos a Dios.
SOLI DEO GLORIA.

0 comentarios: