¿QUÉ VAMOS A CONMEMORAR EN EL JUBILEO DE CALVINO?

lunes, mayo 25


Me gustaría comenzar este comentario haciendo esta pregunta a los presbiterianos. ¿Qué vamos a conmemorar en el jubileo de Calvino? (Siempre y cuando esté considerado este acto en la agenda religiosa de la Iglesia). Probablemente, la respuesta sea sólo una "el 500 aniversario del nacimiento de Juan Calvino"
El pensamiento reformado otrora sustentado ortodoxamente en la Biblia y más tarde por aclaraciones doctrinales parece haberse desvanecido entre las sombras del evangelio moderno. Las insignias teológicas reformadas se han mezclado con muchas corrientes pseudocristianas hasta formar una masa heterógenea de ideas y prácticas religiosas comunes entre la mayoría de los protestantes y evangélicos, hoy es casi imposible distinguir un culto reformado de otro que no lo es. Las ideas y conceptos teológicos, las verdades biblicas conseguidas con la reforma han dado paso a un evangelio neutro a un evangelio más de moda, más actual, más de acuerdo a los tiempos en que vivimos. Los reformados miramos y estamos atentos a cada innovación en materia religiosa que parezca atractiva para con mucha rapidéz copiarla en nuestras iglesias. De esa manera estamos "ad hoc" con el mundo evangélico en general.
La pobreza de nuestro conocimiento doctrinal y la falta de convicciones de nuestras iglesias a dado pie a un quietismo preocupante y a la construcción (espero que inconcientemente) de una especie de religión universal.
Las ideas teocéntricas de la reforma se han rendido al culto al hombre.Las ideas fundamentales y estandáres reformados se han trastocado a tal punto que hemos abandonado el sentido real de la reforma protestante.
Hoy la mayoría de las Iglesias presbiterianas predica y espera con ansias un avivamiento...pero no desea una reforma. La iglesia está cómoda pensando como el mundo, tratando de ser como el mundo. Para evangelizar dicen. Somos reformados, pero nadie quiere una reforma en nuestra iglesia. Nadie (o muy pocos para ser justo), quiere mirar el evangelio a la lúz de la tradición reformada; Estamos empeñados en erradicar el legado Calvinista acerca del principio regulativo del culto de nuestras iglesias y reemplazarlo por los megacultos que vemos por televisión, nos afanamos en desconocer el pensamiento calvinista acerca de la música en el culto y adoptamos costumbres que siempre fueron y aún lo son, gracias a Dios, combatidas por la fe reformada, no como una idea personal de Calvino, o los otros reformadores sino que porque lo dice la palabra de Dios. Pareciera que es más fácil y placentero agradar al hombre antes que a Dios. Es necesaria, es urgente, una reforma de nuestras iglesias. ¡No una renovación! Debemos volver a reformarnos. Hermanos presbiterianos, hijos espirituales de Calvino, pero por sobretodo hijos herederos del único y verdadero Dios. reafirmemos nuestro pacto de fidelidad a Dios y a su voz contenida íntegramente en su Palabra.
En esta conmemoración del jubileo de Calvino: ¿Qué recordaremos? ¿Habrá tiempo para otra reforma? Espero firmemente que sí. Solo espero que sea posible antes de que Él venga de nuevo.
SOLI GLORIA DEO.

0 comentarios: